Cuernavaca, Morelos.– En un contexto de creciente desigualdad económica, muchas personas se preguntan: ¿cuánto dinero se necesita para ser considerado rico en México y, particularmente, en estados como Morelos? Aunque no existe una cifra oficial específica para la entidad, especialistas y organismos internacionales han dado pistas para estimar este umbral.
A nivel nacional, la firma financiera Schwab estimó que una persona debe contar con un patrimonio neto mínimo de 1.9 millones de dólares, es decir, cerca de 37.4 millones de pesos mexicanos, para ser considerada rica en México. Este monto contempla bienes, inversiones y propiedades, no solo ingresos mensuales.
Por su parte, la OCDE señaló que un ingreso mensual de 14 mil 257 pesos ya colocaba a una persona dentro del grupo con mayores ingresos en el país, lo cual refleja el amplio contraste entre las clases económicas en México.
Sin embargo, en 2025 se estima que para ser considerado de clase alta o “rico” en las grandes ciudades del país, se necesita un ingreso mensual aproximado de 77 mil 975 pesos, cifra que permite acceder a un estilo de vida que incluye vivienda en zonas exclusivas, educación privada, seguros médicos de alto nivel y capacidad de ahorro e inversión.
¿Y en Morelos?
Morelos, al contar con un costo de vida más bajo que la Ciudad de México o Monterrey, presenta una realidad distinta. Aunque no hay una cifra oficial, expertos señalan que en estados con menor presión inflacionaria en vivienda, transporte y servicios, el umbral para ser considerado “rico” podría ser entre un 25% y 40% menor que en las grandes urbes.
Esto significa que en Morelos, una persona con ingresos mensuales superiores a los 50 mil pesos y patrimonio importante en bienes raíces o inversiones, ya podría ser percibida socialmente como parte de la clase alta.
Percepción y realidad
Cabe destacar que el concepto de riqueza no solo se mide en cifras, sino también en calidad de vida, estabilidad financiera, acceso a servicios y tiempo libre. Además, la inflación y el encarecimiento de productos y servicios en los últimos años han modificado la percepción que la población tiene sobre lo que significa “ser rico” en México.