En Acapulco, donde el mar guarda secretos milenarios, circula una de las historias más perturbadoras y misteriosas del cine mexicano: la Casa de las Sirenas de Cantinflas. Según relatos que parecen sacados de una película de ciencia ficción, el icónico actor Mario Moreno, conocido como Cantinflas, habría comprado una mansión en el fraccionamiento Las Brisas en 1951 para, en apariencia, seducir a las míticas criaturas del mar. ¿Romance con sirenas? ¿Obsesión paranormal? La leyenda ha crecido con el tiempo, y hoy se mezcla con toques conspiranoicos que hacen temblar a los más escépticos.
Un “Punto Hitsun Sirenae” en la historia
Los antiguos navegantes usaban la frase “hitsun sirenae” – que significa “aquí hay sirenas” – para identificar lugares en el mar donde, según la tradición, habitaban estas enigmáticas criaturas. En el caso de Cantinflas, se dice que no solo se sintió atraído por la idea de conocer a estas sirenas, sino que llegó a decorar su propiedad con una estatua gigante de sí mismo y otra de una sirena, en un intento de invitar a esos seres al encuentro. La casa, que contaba con una alberca sintética y otra de agua de mar conectada directamente con el océano, se transformó en un santuario temático con jaulas acuáticas, túneles ocultos y estatuas extrañas que, tras la venta de la propiedad en los años 80, fueron dejando entrever su oscuro pasado.
Encuentros paranormales o simple ficción
La controversia no tardó en surgir. Diversos vecinos y figuras del ambiente de la alta sociedad acapulqueña aseguraban haber visto a “los peces” – como algunos los apodaban – merodear por los jardines de la mansión y, en fiestas lujosas, se susurraba que el actor “secuestraba” a estas criaturas en encuentros nocturnos de lo más insólitos. Incluso Silvia Pinal, leyenda del cine mexicano, afirmó en una entrevista que “no era un secreto entre las celebridades que Cantinflas organizaba fiestas con sirenas reales”.
Pero, como suele ocurrir en el mundo de los misterios, la verdad se esconde entre rumores y verdades a medias. El creador de contenido Carlos Name lanzó recientemente una serie de videos en los que, según él, se pueden ver imágenes y testimonios de “testigos” que aseguran haber visto a las enigmáticas sirenas en el interior de la casa. Sin embargo, el nieto del actor, Mario Moreno del Moral, ha alzado la voz para desmentir la historia, tachándola de “creepypasta” y asegurando que la propiedad fue vendida en los años 80, y que las imágenes utilizadas ni siquiera pertenecen a la verdadera casa de su abuelo.
La verdad oculta o la imaginación desbordada
En un video publicado en TikTok, Moreno del Moral afirmó:
“Me encanta tu creatividad, pero esta vez te pasaste; se inventó una historia con fotos que ni siquiera son de la casa de mi abuelo. La casa no está en Las Brisas y nunca fue confiscada por la fiscalía. Simplemente, mi abuelo la vendió, y la persona que la compró no le dio el mantenimiento necesario.”
Este contundente rechazo ha avivado aún más el debate: ¿existieron realmente encuentros paranormales en la Casa de las Sirenas o es solo el fruto de la imaginación colectiva? Mientras algunos insisten en que las historias de romances imposibles y fiestas con seres mitológicos se esconden detrás de la fachada de la mansión, otros, como el nieto de Cantinflas, invitan a la calma y a contrastar la información con simples búsquedas en Google.
Una invitación a la investigación
A pesar de las controversias y los desacuerdos, la leyenda de la Casa de las Sirenas de Cantinflas sigue viva y se ha convertido en un atractivo enigmático para investigadores paranormales y amantes de las conspiraciones. ¿Podría ser que, en algún recodo del tiempo, el genio del humor se obsesionara hasta el extremo con un mundo submarino lleno de misterios? ¿O es que la fama y el aura mítica de Cantinflas han dado lugar a mitos que se alimentan de la sed de lo inexplicable?
El debate continúa y, en un giro inusual, se ha invitado al creador de contenido Carlos Name a que realice una investigación exhaustiva junto al nieto del actor para esclarecer, de una vez por todas, este perturbador caso.
Conclusión
La historia de la Casa de las Sirenas de Cantinflas es un ejemplo perfecto de cómo el cine, la cultura popular y las leyendas urbanas se entrelazan para crear mitos que trascienden generaciones. Ya sea un romance paranormal o simplemente una exageración mediática, lo cierto es que el enigma sigue cautivando la imaginación de muchos, y en Acapulco, el mar sigue guardando secretos que, quizás, algún día sean revelados.